Sunday, December 21, 2014

LA PRECIPITADA RECONCILIACIÓN ENTRE WÁSHINGTON Y LA HABANA



El acontecimiento –eternamente ansiado, casi como una quimera imposible- ocurrió cuando menos se lo esperaba.

El pasado 17 de diciembre, día demasiado señalado para el folclore cubano, Barak Obama, presidente de los Estados Unidos de América, y Raúl Castro, presidente del Consejo de Estado y de Ministros, primer secretario del Partido Comunista de Cuba y jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, anunciaron simultáneamente, desde sus respectivas capitales, el reinicio de las relaciones entre ambos gobiernos.

Las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba habían estado interrumpidas durante casi 54 años, desde el 3 de enero de 1961. El entonces presidente Dwight D. Eisenhower había decidido cerrar la embajada norteamericana en la Habana a raíz de la firma del tratado comercial ente Fidel Castro y la URSS.

El anuncio ocurrió por sorpresa, como la explosión del Maine, el hundimiento del Lusitania, el ataque a Pearl Harbor, los sucesos del Golfo de Tonkín o el asalto tipo kamikaze a las Torres Gemelas.

Claro, para un observador avispado, esto se veía venir.

Durante el último año y medio, desde junio del 2013, ha habido intensas y no tan secretas negociaciones entre la Habana y Washington por mediación del Vaticano –bajo la égida de un papa latinoamericano afecto a la Teología de la Liberación- y Canadá, eterno “amigo” económico y político del régimen castrista.

En el ínterin, el gobierno de Estados Unidos eximió al de Cuba de la lista de países que promueven el terrorismo.

El 20 de mayo de este año, una carta de las personalidades más influyentes en EE.UU. le pidió al presidente Obama aliviar las relaciones con Cuba. Al frente de los firmantes, se encontraba David Rockefeller –uno de los más importantes diseñadores del mapa político y económico mundial- que, a sus casi 99 años, parece continuar liderando del círculo de financieros y políticos que diseñan la economía mundial desde el Consejo de Relaciones Exteriores (Council on Foreing Relations o CFR), el “think tank”” más influyente del mundo, la Reserva Federal, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, el grupo Bilderberg, la Comisión Trilateral y otras. (En este blog, hemos intentado investigar la larga y estrecha relación entre Fidel Castro y David Rockefeller.)

Recientemente, varios editoriales del New York Times sobre Cuba auguraban que algo gordo se estaba cocinando en la trastienda política

Y, de pronto, sin vaselina ni saliva, el anuncio simultáneo de Obama y Raúl, con afectuosa y extensa llamadita telefónica entre ambos, mediante.

Ahora bien, ¿Por qué ha sido tan atropellado el anuncio simultáneo del restablecimiento de relaciones diplomáticas?

Todo ha ocurrido como si ambos presidentes se apresuraran a evitar que alguien se interpusiera y desconcentrar a todos los involucrados históricamente en la cuestión cubana. Además, ¿por qué precisamente hora?

Desde el punto de vista más inmediato y superficial, una de las hipótesis más racionales sobre esta decisión precipitada del presidente Obama sería, primero, que este deseara adelantarse a la primera sesión del 114o Congreso de los Estados Unidos el próximo 3 de enero del 2015, dominado por una mayoría Republicana el cual hubiera entorpecido cualquier decisión presidencial.

Se podría aducir que Obama habría tenido tiempo suficiente para haberlo anunciado con antelación. Sin embargo, lo que ambas partes parecen haber estado esperando era el acontecimiento que diera luz verde al restablecimiento de relaciones diplomáticas. Me refiero a la muerte de Fidel Castro o, al menos, su caída definitiva en un coma irreversible.

Estoy absolutamente seguro que el ego metagaláctico del Comandante en Jefe y la importancia hipertrascendental que siempre le ha dado a su “prestigio”, “carísima” e “intransigencia” jamás le hubieran permitido en vida aceptar una reversión de aquello a lo que dedicó su carrera política en pleno, es decir, a la perpetuación del enfrentamiento entre el minúsculo David isleño y el “Goliath” del “Imperialismo” global norteamericano, el mayor enemigo que jamás nadie haya enfrentado. Sin embargo, ello no significa que creamos que Fidel haya sido efectivamente un revolucionario nacionalista, comunista y antimperialista honesto, consecuente e intransigente hasta la tumba, al modo de un Amadís de Gaula, un Cid Campeador o un San Jorge según el hispano sentimiento de hidalguía, perviviente en el espíritu de los cubanos.

La sicología del dictador, demostrada durante toda su longeva ejecutoria política, marcada por una autoegolatría, un egocentrismo y una hiperautoestima desmedidos no le permitirían jamás admitir lo que siempre fue. Fidel Castro jamás dejó de ser un matón mafioso que encontró la forma de trascender los círculos locales y nacionales al convertirse en agente provocador internacional al servicio de los poderes de dominación global. En consecuencia, Fidel Castro es el peor traidor de cuanto ha pretendido defender en su vida.

Fidel traicionó a sus movimientos políticos originarios –el Partido Revolucionario Cubano Ortodoxo y el Movimiento 26 de Julio- al confabularse con los agentes de Moscú del Partido Socialista Popular. Traicionó la revolución cubana, cuyo objetivo era la reinstauración de la democracia y el estado de derecho en Cuba, convirtiéndola en la peor y más longeva tiranía de toda América Latina. Traicionó a su patria, entregándosela, a los soviéticos. Para todo ello, destruyó a su país, su naturaleza, su infraestructura, su economía, sus instituciones y tradiciones, sumiendo a su pueblo en la mayor miseria y el peor estado de esclavitud.

Ahora bien, ¿por qué querría Obama restablecer las relaciones con Cuba? ¿Cuál es la urgencia? ¿En qué reside su perentoria necesidad?

Cuba es el país más empobrecido e improductivo del hemisferio occidental.

Para Estados Unidos y su gobierno, Cuba no tiene significado económico ni político ni militar alguno. Hace mucho que dejó de ser la apariencia de una amenaza para la seguridad interna norteamericana. Quizá, ahora, el único obstáculo para un éxodo masivo de cubanos a Estados Unidos sea el depauperado régimen castrista, pero ello siempre ha sido así y no es necesario restablecer las relaciones diplomáticas ni levantar el bloqueo para mantenerlo de esa forma.

Es cierto que varios presidentes norteamericanos antes que Obama exploraron la posibilidad de restablecer las relaciones diplomáticas con Cuba y levantar el embargo sobre el comercio con la Isla. También es cierto que, cada vez que un presidente norteamericano hacía algún gesto en tal sentido, Fidel Castro hacía una de las suyas para corroborar la imposibilidad de una negociación al respecto. ¿Por qué no ocurriría esta vez igual?

Nada ha cambiado en Cuba, sobre todo, bajo el “mandato” de Raúl Castro.

Las llamadas “reformas” del ”gobierno” de Raúl Castro no han ido más allá de revivir las antiguas “aperturas” de su hermanazo de los ochenta y los noventa, cuando permitió el trabajo por cuenta propia, los mercados “libres” campesinos y el mercado de artesanos en la Plaza de la Catedral y otros lugares. Lo único extraordinario ha sido la pretendida autorización de ventas de casas y autos. Sin embargo, esta no es una reforma en sí, sino una jugada de engaño. El único en Cuba que tiene todos los recursos para restaurar legamente grandes mansiones y autos de colección es el gobierno. Así, el propio gobierno puede vender costosos inmuebles y autos de colección a través de sus agentes encubiertos que funjan como “propietarios privados”, dando así una apariencia de apertura.

Aunque Cuba ha sido borrada de la lista de países que promueven el terrorismo y ha disminuido su influencia en África y el Medio Oriente, el gobierno de los Castro sigue desestabilizando países en América Latina, influyendo en los gobiernos de Nicaragua, Honduras, Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina, no sólo en su agresión a sus propios pueblos, sino sobre todo en la oposición de estos a Estados Unidos. Tampoco ha dejado de apoyar a los movimientos narcoterroristas de Colombia y, no dudarlo, otros países, como cuando era su cabeza directriz para toda América Latina, África y el Medio Oriente.

Por otra parte, los mismos que aún gobiernan Cuba representaron una amenaza mayor para Estados Unidos que Vietnam, Iraq, Irán, Corea del Norte, Al Qaeda y el llamado Estado Islámico. Cuba fue el único país que amenazó a EE.UU. con un ataque nuclear y ayudó a desestabilizar toda América Latina y buena parte de África y el Medio Oriente. El régimen cubano inundó, además, Estados Unidos de espías al servicio de todos los enemigos de este país.

El régimen cubano sigue siendo un gobierno diseñado acuciosamente para evitar el establecimiento de la democracia, el estado de derecho y la sociedad civil, y contra los derechos individuales, civiles y humanos. La única forma de hacerlo ha sido a través de la destrucción de todas las relaciones e instituciones económicas, sociales, democráticas y no gubernamentales del país. Ello ha conllevado la destrucción total de su economía, recursos naturales, tecnología, infraestructura, tradiciones, etc. La economía centralizada ha conducido a la desaparición de toda la actividad industrial, agrícola y comercial de la Isla, algo en lo que el pretendido embargo norteamericano no ha influido en nada.

A contrapelo de quienes consideran la crisis económica permanente de la Isla como el mayor “fracaso” del régimen, en realidad, ello es su más alto logro.

El gobierno castrista ha seguido estrictamente los lineamientos estalinistas básicos de mantener en la situación más paupérrima a la población para garantizar su completa dependencia económica, política e ideológica del estado. Es decir, que con el desastre económico nacional, el gobierno de los Castro impuso un régimen de esclavitud generalizada perfeccionado en Cuba, al estilo de la Unión Soviética de Stalin, la China comunista de Mao Zedong, La Norcorea de Kim Il Sung, el Viet Nam de Ho Chi Min y la Cambodia del Khmer Rojo.

El pretendido “embargo” o “bloqueo” norteamericano tampoco ha influido en el colapso industrial e infraestructural de Cuba. Desde 1961, en que comenzó el subsidio soviético al gobierno castrista, hasta 1991, en que se “desmerengó” en comunismo, el bloque comunista envió a la Isla colosales cantidades de recursos financieros y tecnológicos para el desarrollo industrial e infraestructural del país. El gobierno de Fidel Castro dilapidó todos esos recursos en aventuras terroristas y propagandísticas en todo el mundo, dejando que se desintegraran enormes complejos industriales en los montes donde los abandonaron, cuando no, los revendían a países dirigidos por sus cómplices.

Hoy día, desde que desmanteló su industria azucarera, Cuba se ha transformado en un país que no produce absolutamente nada, aparte de insignificantes cantidades de cítricos, tabaco y ron que exporta gracias a su antiguo prestigio, ya que su calidad hace mucho que decayó totalmente con respecto a la época de su antigua gloria mundial..

El turismo se ha deprimido significativamente desde sus días de auge en los noventa, cuando anualmente visitaban la Isla dos millones de turistas de bajos recursos.

El gobierno de los Castro subsiste gracias a los subsidios de Venezuela –revendiendo buena parte del petróleo que le regala el gobierno semicolonial de chavista madurista-, Brasil, China, España, Rusia y los alimentos que compra directamente en Estados Unidos, cuya agricultura se halla altamente subsidiada en general por el contribuyente americano. Pero, esto no es nada nuevo, ya que el gobierno de Castro ha subsistido históricamente exprimiendo a sus compinches como ha hecho con la URSS, Angola, Chile, Nicaragua, Canadá, Venezuela, España, los narcoguerriilleros y los incautos inversionistas a los que se les ocurrió hacer negocios con Castro en los 90.

Por demás, el restablecimiento de relaciones llega en uno de los momentos más difíciles para la tiranía cubana.

El Estado benefactor protector ya había colapsado al producirse la caída de la URSS. Desde hace veinte años, el gobierno castrista es incapaz de ofrecer siquiera productos racionados, servicios públicos, médicos, educación, etc.

La caída del precio del petróleo ha puesto en aprietos a uno de sus puntales, la dictadura de Maduro en Venezuela, situación que se refleja con rudeza en la economía cubana.

La miseria y la desesperación del pueblo cubano parecen haber llegado al límite. La población demuestra cada día que ya no tiene nada que perder y ofrece un abierto rechazo al gobierno castrista.

La lucha de la disidencia interna se ha intensificado su actividad y la represión se ha recrudecido ostensiblemente.

Las salidas ilegales se han multiplicado, teniendo el gobierno que retomar los antiguos métodos de acometer las frágiles embarcaciones de los balseros en el mar a costa de la vida de los emigrantes, para que en EEUU no se piense que hay un nuevo éxodo masivo,

Es como si el gobierno de Obama quisiera tirarle un cabo salvador al asfixiado régimen de Castro en momentos de la desaparición del fosilizado líder de la revolución cubana, único puntal real del régimen cubano.

Entonces, si el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba ha sido un acto festinado y sin sentido, la noticia sólo me hace pensar –más bien me confirma- que el cuento del diferendo entre Estados Unidos y Cuba ha sido una de las mayores farsas políticas de la historia.


Tuesday, May 20, 2014

ULTIMA HORA: ROCKEFELLER AL RESCATE DE CASTRO (NUEVAMENTE)


 
 

 
Hoy, 20 de mayo, se cumplen 112 años de la proclamación de la independencia de Cuba, otorgada por el gobierno interventor norteamericano, tras gobernar la Isla por cuatro años tras la retirada del gobierno colonial español en 1898.

Aprovechando la efeméride y, para darle un carácter ideológico más emocional, un grupo de individuos “particulares”, según la coletilla del documento firmado por ellos, publicaron una carta abierta al presidente Barack Obama en el que le solicitan su apoyo personal y su influencia como jefe del ejecutivo a favor de lo que llaman “la sociedad civil” en Cuba.1

La definición de “sociedad civil” es algo elusiva. Por ello diversos teóricos del derecho y organizaciones e instituciones académicas, financieras y gubernamentales o no, han forcejeado con su definición desde antes de Aristóteles.

En general se distingue la sociedad civil por ser aquélla que se constituye sin un objeto mercantil, o al menos, no puramente mercantil.

Alexis de Tocqueville, se identifica "sociedad civil" con el conjunto de organizaciones e instituciones cívicas voluntarias y sociales que fungen como mediadores entre los individuos y el Estado. Esta definición incluye, pues, tanto a las organizaciones no lucrativas u organizaciones no gubernamentales como a las asociaciones y fundaciones. El concepto decimonónico incluyó también a las universidades, colegios profesionales y comunidades religiosas.

El Banco Mundial ha adoptado una definición de la sociedad civil desarrollada por un número de centros de investigación: "el término sociedad civil para referirse a la amplia gama de organizaciones no gubernamentales y sin fines de lucro que tienen una presencia en la vida pública, expresando los intereses y valores de sus miembros u otros, basados en principios éticos, culturales, consideraciones políticas, científicas, religiosas o filantrópicas. Organizaciones de la Sociedad Civil (OSC), por tanto, se refieren a una amplia de gama de organizaciones: grupos comunitarios, organizaciones no gubernamentales (ONG), sindicatos, grupos indígenas, organizaciones de caridad, organizaciones religiosas, asociaciones profesionales y fundaciones”.2

Para la Organización de las Naciones Unidas, las organizaciones de la sociedad civil son las organizaciones no gubernamentales u ONG. 3

 John A. Hall, Profesor de Sociología Histórica en la Universidad McGill de Montreal, distingue cinco enemigos de la sociedad civil:

1.      Despotismo: terror que desalienta la formación de cualquier tipo de grupo entre la sociedad y el gobierno.

2.      Renacimiento de tradiciones sobre las virtudes cívicas republicanas: cualidades con valor o principio moral establecidas por un número de disposiciones a obedecer.

3.      Formas específicas de nacionalismo: el triunfo del imperio de la mayoría y la asimilación total con el fin de formar una sociedad ideal.

4.      Ideologías totalizadoras

5.      Ideales culturales esencialistas: celdas  sociales que determinan la función y el valor de cada individuos en la sociedad.4

Esto último les sonaría harto conocido a los cubanos, sobre todo los que viven o han vivido una buena parte de sus vidas en la Isla.

En resumen, en Cuba, desde que Fidel Castro tomó el poder, simplemente no existe la sociedad civil y es imposible que exista.

El comunismo es una sociedad perfecta. Se haya perfectamente diseñada para eliminar toda posibilidad de democracia, estado de derecho y sociedad civil.

Desde su creación definitiva por Stalin en la URSS, toda institución, organización, bien material y cada uno de los individuos sometidos a su imperio, son propiedad del estado.

El comunismo es el sistema moderno de la esclavitud generalizada perfeccionada. Otras sociedades antiguas con características de esclavitud generalizada no poseían tal perfección. Egipto antiguo, Babilonia, China, la India, Persia permitían el comercio entre individuos y cierta independencia económica, de asociación e informacional entre los mismos. Sin embargo, el comunismo diseñado por Stalin (y aplicado por Mao Zedong, Kim Il Sung, Ho Chi Min y Pol Pot en su forma más brutal) no deja ventana alguna a la independencia e iniciativa personal.

El caso de la Cuba castrista no es una excepción. Todo lo contrario.

El partido comunista y sus brazos represivos mantienen un rígido control sobre cada actividad, agrupación e individuo.

Todas las llamadas organizaciones no gubernamentales en Cuba están controladas directa e indirectamente por el partido comunista: organizaciones religiosas, deportivas, culturales, de entretenimiento, cría de animales, lo que sea. Incluso, las organizaciones disidentes y opositoras son particularmente penetradas y organizadas desde instituciones correspondientes secretas en el Comité Central del partido y la seguridad del Estado.

Incluso, es triste decir que la mayoría -por no decir todas-, las organizaciones opositoras en el exilio han sido penetradas en algún momento y son penetradas constantemente por la inteligencia castrista, impulsando secretamente muchas de sus acciones en apoyo de la propaganda del gobierno de la Isla.

Quienes no quieren comprender esto no entienden la naturaleza del régimen comunista implantado por los Castro en Cuba.

No me opongo a que los cubanos del exilio ayuden a sus familias en la Isla. De hecho, es una forma de salvarles la vida dada la carencia crítica de alimentos, productos de higiene, ropa, electrodomésticos, medicinas, servicios médicos y la más elemental seguridad constructiva, infraestructural, higiénica, social y de todo tipo.

Enviar remesas a los familiares en Cuba y, sobre todo, traerlos a los EE.UU. es la forma de salvarles la vida.

De todas formas, no son las remesas las que aprovecha Castro, sino los enormes negocios que su familia tiene secretamente en los propios Estados Unidos y el resto del Mundo solapados bajo una enorme red de empresas fantasmas cobijadas bajo el amparo de las organizaciones financieras internacionales.

Las ganancias de estas empresas son las que sostienen a Castro, junto a los subsidios de sus aliados como Rusia y China, y sus subordinados semicoloniales como Venezuela, Bolivia, Nicaragua, etc.

Si se lee la carta a Obama (que he traducido para beneficio de lectores hispanos), es un llamado desesperado a salvar al asfixiado gobierno Cubano.

Los “firmantes” le piden al presidente norteamericano que utilice los poderes a su disposición para evadir la ley del embargo económico, tan difícil de derogar en el Congreso, como reconocen.

Piden permitir los viajes de organizaciones y empresarios a Cuba para desarrollar  actividades comerciales y financieras en Cuba, con microempresarios y campesinos “independientes”, dicen, así como darle licencia a ciertos productos de alta tecnología para que puedan ser exportados a Cuba como se hace ahora con los productos agrícolas. Igualmente, piden ampliar el envío ilimitado de dinero a terceros no familiares del remitente.

Estos señores no saben perfectamente que jamás esos recursos financieros y tecnológicos jamás llegarán al pueblo cubano y quedarán en manos del gobierno, el cual los utilizará para su supervivencia, sobre todo ahora que ha reducido al país a la total dependencia de subsidios de sus aliados.

Cuba se ha reducido a ser un país sin medios económicos algunos, como el azúcar los cítricos, el tabaco, el níquel u otros. Ni siquiera el turismo. Cuba no produce ningún bien o servicio, sólo exporta medios y especialistas en terrorismo e injerencia política en otros países, como Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador, etc.

Darle un respiro al gobierno castrista en estos momentos es criminal, más bien, genocida.

Y, ¿quiénes son los firmantes y promotores de esta carta?

No son representantes de la oposición en el país o en el exilio, ni organizaciones democráticas ni de derechos humanos.

Escondido en medio de la multitud de firmantes, se haya nada menos que David Rockefeller.

El patriarca de los Rockefeller, con noventa y nueve años de edad, aún sale de su retiro de años al rescate de su amigo del alma Fidel Castro (ver el artículo en este blog “LA CONSPIRACIÓN CUBANA (DOS): CASTRO Y LOS ROCKEFELLER” en http://havanaschool.blogspot.com/2010/09/la-conspiracion-cubana-dos-castro-y-los.html).
Lo apoyan, una serie de sus viejos camaradas del Council on Foreign Relations, los cuales, a pesar de haber sido  generales y altos funcionarios del gobierno norteamericanos, acuden al llamado de su jefe en ayuda del único hombre que ha amenazado realmente a lanzar la bomba atómica en el territorio norteamericano, ha promovido el terrorismo y el intervencionismo en todas partes del mundo,  apoya a todos los gobiernos hostiles a Estados Unidos y sigue llenando de espías a su vecino del norte.

Para que no les quede dudas, a continuación, les publico la dichosa carta en español.

 

 Carta Abierta al Presidente Obama: Apoye la Sociedad Civil en Cuba1

 

Estimado Sr. Presidente,

Su administración ha tomado varias medidas importantes para apoyar al pueblo cubano mediante la apertura de los viajes de las familias cubano americanas, la ampliación de las remesas y permitir viajes con determinados propósito para más estadounidenses. Esas políticas han fomentado los contactos directos entre los Estados Unidos y el pueblo cubano, han proveído medios de vida los cubanos de a pie y han revitalizado la sociedad civil cubana. Como resultado, la sociedades cubana y estadounidense comparten más información y están más conectados hoy que en los últimos cincuenta años.

Ahora más que nunca, los Estados Unidos pueden ayudar a que el pueblo cubano determine su propio destino mediante la ampliación de las reformas de la política norteamericana que ya se han iniciado. Tales esfuerzos tratarán de proporcionar aperturas y oportunidades para apoyar al pueblo cubano en sus actividades económicas cotidianas, en su deseo de conectarse abiertamente entre ellos y con el mundo exterior, y para apoyar el amplio espectro de la sociedad civil, las organizaciones independientes no creadas por el Estado, fundadas para impulsar las necesidades económicas y sociales, independientemente de su orientación política. Ello no sólo posibilitará la profundización de los contactos entre los EE.UU. y de la sociedad cubana, sino también ayudará a los cubanos aumentar su autosuficiencia e independencia. Pero, el tiempo importa y esta ventana de oportunidad puede no permanecer abierta indefinidamente. Al mismo tiempo, los EE.UU. se encuentra cada vez más aislado internacionalmente en su política hacia Cuba. En el actual clima político, poco se puede hacer legislativamente, pero la Administración de Obama tiene una oportunidad sin precedentes para marcar el comienzo de un progreso significativo, usando su autoridad ejecutiva en momentos en que la opinión pública sobre la política de Cuba se ha desplazado hacia un mayor compromiso con el pueblo cubano mientras se continúa con la presión sobre el gobierno cubano en materia de derechos humanos.

Los miembros abajo firmantes - individuos del sector privado, centros de investigación, organizaciones no gubernamentales y fundaciones - aprecian y reconocen las medidas que usted  ha adoptado para mejorar las relaciones entre EE.UU. y Cuba.

Además, proponemos las siguientes recomendaciones que usted, Sr. Presidente, puede tomar a través de su autoridad ejecutiva de profundizar los cambios ya en marcha, dando mayor libertad a individuos y las organizaciones privadas para servir directa o indirectamente como catalizadores para un cambio significativo en Cuba.

1 . Ampliar y salvaguardar los viajes a Cuba para todos los estadounidenses

a. Expandir los viajes con licencia en general para incluir intercambios de las organizaciones profesionales, incluyendo los que se especializan en la ley, los bienes raíces y la titulación de tierras, los servicios financieros y de crédito, hospitalidad, y cualquier área definida como apoyo a la actividad económica independiente.

b . Expandir los viajes con licencia en general para las organizaciones no gubernamentales e instituciones académicas,  permitiéndoles abrir cuentas bancarias cubanas con fondos para apoyar sus programas de educación en Cuba.

c . Autorizar los viajeros de Estados Unidos a Cuba de tener acceso a tarjetas prepagadas emitidas por Estados Unidos y otros servicios financieros -incluyendo seguros para los viajeros- para ampliar las posibilidades de comercio con empresarios independientes y salvaguardar los viajes People to People (Pueblo a Pueblo).5

2 . Aumentar el apoyo a la sociedad civil cubana a.

a . Permitir remesas ilimitadas a no familiares con el propósito de apoyar la actividad independiente en Cuba y ampliar los tipos de bienes que los viajeros pueden llevar legalmente a la isla para apoyar a los microempresarios.

b . Establecer nuevas licencias para la prestación de servicios profesionales a empresarios independientes cubanos.

c . Autorizar la importación y la exportación de determinadas mercancías y servicios entre el sector privado de EE.UU. y los empresarios independientes cubanos.

d. Permitir ONG de Estados Unidos y otras organizaciones para hacer préstamos directos a los pequeños agricultores, las cooperativas, los trabajadores autónomos y las microempresas en Cuba.

e . Permitir que se utilicen las remesas familiares como crédito o renta variable en las microempresas cubanas y pequeñas granjas.

f . Permitir que las instituciones académicas de los Estados Unidos les ofrezcan becas a estudiantes cubanos excepcionales.

g . Permitir a los empresarios cubanos a participar en pasantías en las empresas estadounidenses y las organizaciones no gubernamentales.

h . Promover el intercambio de estudios agrícolas entre las organizaciones no gubernamentales con sede en EE.UU. y granjas cooperativas privadas en Cuba.

i . Autorizar la venta de equipos de telecomunicaciones en Cuba, incluyendo torres para celulares, antenas parabólicas y teléfonos.

j . Autorizar licencias generales de viaje para la investigación, la comercialización y la venta de equipos de telecomunicaciones.

k . Autorizar que las transacciones de hardware de telecomunicaciones se realicen a través de licencias generales de la misma manera que las transacciones existentes para los productos agrícolas.

3 . Dar prioridad a la participación de principios en áreas de interés mutuo a.

La Administración Obama debería entablar un debate serio con sus homólogos cubanos en la seguridad mutua y las preocupaciones humanitarias, tales como la seguridad nacional, la migración, la prohibición de drogas, y el medio ambiente, entre otros. Los Estados Unidos deben incrementar estas conversaciones para presionar a los funcionarios cubanos en asuntos tales como la liberación de Alan Gross y la permanente preocupación por los derechos humanos.

4 . La Administración Obama debe adoptar medidas para garantizar a las instituciones financieras que están autorizadas para realizar todas las transacciones financieras necesarias y coincidentes con todas las actividades autorizadas.

 

John Adams, el General de Brigada, Ejército de EE.UU. (Retirado); ex Representante Militar Adjunto de EE.UU. ante la OTAN; ex Jefe Adjunto del Estado Mayor de Inteligencia, del Ejército de EE.UU.

Ricky Arriola, director general de Inktel

Joe Arriola , ex Gerente de la Ciudad de Miami

Bruce Babbitt, ex gobernador de Arizona; el ex secretario de Gobernación

Harriet Babbitt, ex embajador de EE.UU. ante la Organización de los Estados Americanos

Carol Browner, ex administradora de la EPA ; ex Director de la Casa Blanca, Oficina de Cambio Climático y Política Energética

Diana Campoamor, Presidente, Hispanics in Philanthropy

Paul Cejas, ex embajador de EE.UU. ; Presidente y CEO , PLC Investments , Inc.

Gustavo A. Cisneros, Presidente de la Organización Cisneros

Jeffrey Davidow, ex secretario de Estado adjunto para el Hemisferio Occidental

Byron Dorgan, el ex senador EE.UU.

Andrés Fanjul, Fanjul Grupo

Richard Feinberg, ex asesor latinoamericano en la Casa Blanca; Profesor de la Universidad de California en San Diego

Christopher Findlater

Mike Fernández, presidente de MBF Healthcare Partners

El Reverendo Leo Frade, obispo episcopal del Sudeste de Florida

Pedro A. Freyre, Socio, Akerman LLP

Dan Glickman, ex secretario de Agricultura; el ex congresista de Kansas

Lee Hamilton, ex presidente de EE.UU. Casa de la Comisión de Asuntos Exteriores y de la Comisión Especial Permanente de Inteligencia

Jane Harman, ex congresista

David Hernández, Co - fundador y CEO de Liberty Power

Vicki Huddleston, Embajador de EE.UU. ( retirado); el ex jefe de la Sección de Intereses de EE.UU. ; ex director de Asuntos Cubanos del Departamento de Estado

Peter J. Johnson, asociado a David Rockefeller

Eduardo Mestre, Asesor Principal en Evercore ; Miembro de la Junta de Avis Budget y Comcast Corporation

Marcelino Miyares, Presidente MM Communications Inc.

Moisés Naím , asociado senior , Carnegie Endowment for International Peace

John Negroponte, ex subsecretario de Estado; ex Director de Inteligencia Nacional

Michael Parmly, ex Jefe de la Sección de Intereses de EE.UU. , La Habana

Ralph Patino, Abogado Litigante Civil ; Fondo Futuro Miembro de la Junta

Jorge Pérez, presidente , CEO y Fundador de The Related Group

El embajador Thomas Pickering, ex subsecretario de Estado para Asuntos Políticos

David Rockefeller, presidente honorario de la Sociedad de las Américas / Consejo de las Américas

Christopher Sabatini, director senior de Política, Sociedad de las Américas / Consejo de las Américas ; Editor en Jefe , Americas Quarterly

Carlos Saladrigas, presidente del Regis HR ; Presidente del Grupo de Estudio de Cuba ; miembro de la junta directiva de Duke Energy Corporation y Advance Auto Parts, Inc.

Ken Salazar, ex Secretario del Interior de los EE.UU. ; el ex senador de EE.UU. ; el ex Fiscal General de Colorado

Susan Segal, Presidente y CEO , Americas Society / Council of the Americas

Embajador Charles Shapiro, ex embajador de EE.UU. en Venezuela ; Presidente del Instituto de las Américas

Anne- Marie Masacre, Presidente y CEO de la Fundación Nueva América ; ex Director de Planificación de Políticas del Departamento de Estado de EE.UU.

Hilda L. Solis, ex Secretario de Trabajo de los EE.UU. ; ex miembro del Congreso

Enrique Sosa, ex presidente de Dow Chemical America del Norte

El almirante James Stavridis, Comandante del Comando Sur de EE.UU. 2006-2009; Comandante Supremo Aliado de la OTAN 2009-2013 ; Decano de la Escuela Fletcher de la Universidad Tufts

Alan Stoga, Presidente / Fundador, Zemi Comunicaciones; Vicepresidente, Sociedad de las Américas

Strobe Talbott, ex subsecretario de Estado

Arturo Valenzuela, ex secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental; Profesor de Gobierno y Asuntos Internacionales de la Universidad de Georgetown

Alexander Watson , ex Secretario de Estado Adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental

George Weiksner, Vice Presidente, Credit Suisse

Los firmantes anteriores han suscrito esta carta a título personal y no reflejan los puntos de vista de su organización o universidad, actual o pasada.

 

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Notas





5.       Viajes People to People: programa con licencia del Department of the Treasury, Office of Foreign Assets Control (OFAC) patrocinados por diversas organizaciones (ver http://www.lawg.org/storage/documents/people2people.pdf)

 

 

Tuesday, July 24, 2012

LA CONSPIRACIÓN CUBANA (DIEZ) EL CASO WIELAND (II)


Los oscuros orígenes de William Wieland alias Arturo Montenegro.

En el 2001, Eric Paul Roorda escribió un acucioso artículo titulado “McCarthistas en Camelot: La ‘pérdida’ de Cuba, la homofobia y el escándalo de Otto Otepka en el Departamento de Estado de Kennedy”. En el mismo, el autor denuncia la injusta “cacería de brujas” de la cual fueron objetos miles de funcionarios del Departamento de Estado bajo la sospecha de homosexualismo y/o de ser comunistas(1)

El artículo se concentra en el enfrentamiento del presidente John F. Kennedy y el Secretario de Estado Dean Rusk contra el Subcomité del senado para la Seguridad Interna (Senate Internal Security Subcommittee o SISS en inglés).

El SISS comenzó sus funciones en 1951 para investigar la administración de las leyes relacionadas con la seguridad interna de los EE.UU. y las actividades subversivas contra estos. Su creación fue consecuencia directa del llamado macartismo.

Hoy día, el macartismo es considerado como una irracional “cacería de brujas”, mayormente motivada por acusaciones de deslealtad, subversión o traición a la patria, basadas en prejuicios o malas intenciones antes que en evidencias.

De hecho, en la década de los 50, muchos profesionales, intelectuales, pedagogos, artistas y funcionarios, entre otros, fueron víctimas inocentes de persecuciones y represiones engendradas por prejuicios, intrigas, paranoias y hasta vendettas en medio de la histeria anticomunista generada por la “amenaza roja” durante la guerra fría.

Pero, lo que menos se ha destacado es que condujo al descubrimiento de varias redes de espionaje en lo profundo del gobierno norteamericano.

El macartismo fue el resultado lógico de la agudización de la Guerra Fría con la expansión soviética por Europa del Este, el primer ensayo nuclear de la URSS, la revolución comunista en China en 1949 y la Guerra de Corea.

El problema real residía en el hecho que todas las organizaciones afiliadas de una u otra forma al COMINTER (la Tercera Internacional Comunista) eran en realidad instrumentos de espionaje y subversión por parte de la URSS(2).

Durante la larguísima administración de Franklin Delano Roosevelt (FDR), había ocurrido un franco acercamiento a la URSS, a los comunistas chinos de Mao Zedong y al movimiento comunista internacional en general bajo la excusa de ser aliados en la guerra contra las potencias del Eje, i.e., Alemania, Italia y Japón(3).

El acercamiento del gobierno americano al comunismo internacional les dio carta blanca a personas de filiación de izquierda y hasta miembros del partido comunista para ingresar ampliamente en las agencias del gobierno americano, los medios, los predios académicos, etc. (4)

En 1950, el senador Joseph McCarthy ganó la atención de la opinión pública sobre la peligrosa influencia de los comunistas en el Departamento de Estado, la cual incidía negativamente en la política exterior americana.

Uno de los argumentos más poderosos de los macartistas fue la llamada “pérdida” de China.

Para los macartistas, la “pérdida” de China fue causada principalmente por la negativa del Departamento de Estado a continuar ayudando al gobierno nacionalista de Chiang Kaishek, lo que propició la caída de este y el ascenso al poder de los comunistas liderados por Mao Zedong en Pekín.(5)

Al calor de las denuncias contra el Departamento de Estado sobre la “pérdida” de China, en diciembre de 1950, se crea el Subcomité del senado para la Seguridad Interna o SISS. El mismo será muy conocido popularmente como casi un tribunal protofascista a través de las películas de Hollywood, que nunca le perdonará el acoso de que fueron objeto muchos creadores cinematográficos.

Sin embargo, el SISS centró sus investigaciones en las agencias del gobierno y en el Departamento de Estado específicamente.

Un decenio después de su creación, en 1960, el SISS renovó sus ataques al Departamento de Estado con el argumento esta vez de la “pérdida” de Cuba (1).

Al subcomité senatorial habían llegado denuncias sobre la intervención de funcionarios del Departamento de Estado en la caída del gobierno de Fulgencio Batista en Cuba y el ascenso de Fidel Castro al poder.

La cabeza visible de esta pretendida conspiración era William Arthur Wieland, a la sazón Director del Buró para México y el Caribe de la Subsecretaría de Estado para América Latina.

A Wieland, entre otras muchas cosas, se le acusaba de haber sido el principal causante de la caída del gobierno de Batista, del ascenso al poder de Fidel Castro, además de ser comunista y homosexual por añadidura.

Roorda considera que el caso Wieland fue resultado de los ciegos prejuicios del macartismo y la homofobia.

En 1962, informes sobre las investigaciones del SISS sobre “la pérdida de Cuba” y el caso Wieland se filtraron a la prensa y toda una tormenta mediática se cernió sobre el gobierno de John F. Kennedy precisamente en medio de la crisis de los misiles (6).

Es cierto que a nombre del macartismo se generaron demasiadas injusticias y se exacerbó la homofobia tradicional. Sin embargo, si observamos de cerca los hechos que rodearon el caso Wieland, veremos que este va mucho más allá del macartismo, la cacería de brujas, la histeria anticomunista, la homofobia, el anticristo e, incluso, de la propia persona de William Wieland.

………………………………………………….

El 27 de agosto de 1960, comenzó en Washington una nueva ronda de sesiones del Subcomité para la Seguridad interna o SISS, del Comité de lo Judiciario del Senado de los Estados Unidos. (7)

El SISS se concentró esta vez, entre otras cuestiones, en las fallas de los procesos de autorización de seguridad para trabajar en instituciones federales.(8 )

El caso más peliagudo para el subcomité senatorial fue el de William Arthur Wieland, quien había sido propuesto para un cargo consular en Alemania sin tener las autorizaciones de seguridad correspondientes.

Lo peor de todo fue que, en el curso de la investigación, se descubrió que Wieland había trabajado durante casi 20 años, había sido promovido múltiples veces y había alcanzado influyentes cargos en el Departamento de Estado sin tener las más elementales autorizaciones de seguridad ni la capacitación para ello.

La investigación subsiguiente de las fallas de la autorización de seguridad en el caso Wieland trajo a primer plano el problema de la “pérdida” de Cuba, así como sospechas sobre la posible afiliación comunista e incluso “perversiones” sexuales del funcionario de marras.

En realidad, nadie en el Departamento de Estado o en ninguna agencia del gobierno podía decir a ciencia cierta quién era y cuál era el verdadero origen de William Wieland. De arrancada, él mismo afirmará que nunca tuvo un certificado de nacimiento debido a un “error burocrático” al nacer, excusa idónea para conspiradores natos como él. (9)

En diversas etapas de su vida, William Wieland había aparecido en distintas circunstancias y lugares con nombres diversos. Por ejemplo, aunque asegura haber sido bautizado con el nombre de William Richard Wieland, desde su entrada en el Departamento de Estado, utilizaba el de William Arthur Wieland. En su juventud, se hizo llamar indistintamente Arturo Montenegro, Guillermo Montenegro y William Montenegro.(9)

La mayor parte de la información sobre la vida de Wieland antes de ingresar al Departamento de Estado se basa exclusivamente en declaraciones suyas, que nadie jamás ha intentado o podido comprobar.

A falta de un certificado válido de nacimiento, sólo es posible reproducir el propio testimonio de Wieland quien asegura que nació en New York en 1907. (9)

Según su propia leyenda, el padre biológico de Wieland murió en 1911, cuando éste sólo contaba cuatro años de edad. Tras cuatro años de luto, su madre se casó con un americano venezolano llamado Guillermo Arturo Montenegro, del cual el joven William sacará su alias hispano.

A la década de los 20, la familia Wieland Montenegro se mudará para la Habana.(9)

Wieland afirma que su educación transcurrirá entre la Habana y los EE.UU., bajo una dudosa certificación de nacimiento en la que aparece bajo el nombre de William Montenegro.(10)

En 1927, Wieland se enlistó en el cuerpo de la caballería norteamericana y, para ello, entregó un certificado de nacimiento falsificado para -afirma él mismo- ocultar su edad. Nada se sabe de su fugaz vida militar, que terminó en 1928. (11)

Tras la muerte de su madre en 1930, Wieland reaparece en La Habana y, según sus propias palabras:

Trabajé por un año en la compañía General Electric allí (Cuba) y, después, trabajé durante un año en la Cuban Electric Company en La Habana. Más tarde, enseñé español e inglés a cubanos y americanos, ...hasta que me uní al Havana Post en 1932. ... Pasé sólo un año en la Universidad (de Villanueva) ...Creo que ella (la señora Clara Pessino) se convirtió en dueña y redactora (de Havana Post). (12)
Pero, como en casi todos sus testimonios, todo lo relacionado con Wieland será confuso e indefinido.

En los registros de las audiencias senatoriales sobre “La amenaza comunista a los EE.UU. a través del Caribe" -que investigaban la participación de funcionarios del Departamento de Estado norteamericano en la instalación de Fidel Castro en el poder- se pueden leer testimonios como el siguiente:

No parece inadecuado clasificar a la descripción de Wieland de su carrera cubana como "confusa", tal vez, incluso "turbia". A partir de 1932, dijo estar en "periodismo", pero esto es todo lo que se puede decir. En 1933 o 1934, los empleados del periódico para el que [presuntamente] trabajaba tomaron el mismo en un incidente que sin duda se destacaría en la memoria de un empleado. Wieland no podía "recordar" ese incidente. Pero su puesto como "periodista" puede utilizarse para explicar -tanto honestamente como todo lo contrario- aquellas relaciones que no podrían ser de otra manera explicadas o negadas.

Por ejemplo, Mario García declaró que Wieland era miembro del ABC, una organización revolucionaria cubana. Él (Wieland) también negó que fuera el oficial de enlace entre Sumner Welles y el ABC. Él (Wieland) admitió conocer el líder de ABC, Martínez Sáenz, pero sólo como un periodista que cubría la ABC. Todo lo cual no es concluyente. Sin embargo, es justo recordar que, cuando se le preguntó su opinión bajo juramento sobre el testimonio de Wieland, Otto Otepka, el funcionario de seguridad del Departamento de Estado respondió: “Creo que él mintió, sí, señor”.

La investigación de Otepka sobre Wieland fue impuesta claramente al Departamento de Estado por una persona de influencia considerable que, como Otepka declaró, hizo "... una acusación específica... de que tenía información de que el Sr. Wieland era un comunista conocido... " como Guillermo o Arturo Montenegro”.(13)
En tal sentido, había quienes llegan a acusar a Wieland de ser un agente estalinista entrenado por “Fabio” Grobart, dirigente comunista cubano polaco judío. Sin embargo, como todo lo relacionado con Wieland-Montenegro, no existe una clara documentación sobre el asunto.

De hecho, durante los interrogatorios del SISS, Wieland negó no sólo que conociera a Fabio Grobart, sino que nunca había oído hablar del mismo. El problema era que Grobart era uno de los agentes soviéticos mejores conocidos por la inteligencia y el Departamento de Estado americanos desde la década de 1930, amén de uno de los dirigentes comunistas más destacados en Cuba, por lo que Wieland, como director de la oficina del Caribe, debería tener información privilegiada sobre el mismo.(14)

Al parecer, el primer vínculo conocido de Wieland con el Departamento de Estado –y posiblemente con el Consejo en Relaciones Exteriores (Council on Foreign Relations o CFR) fue Benjamin Sumner Welles.

Sumner Welles es una de las más importantes y controvertidas personalidades de la política norteamericana. De hecho, se le considera el principal estratega internacional durante la presidencia de Franklin Delano Roosevelt, teniendo gran parte de la responsabilidad en el diseño del mundo de la posguerra. (15)

Sumner Welles era descendiente de una de las más familias de mayor prosapia dentro del estáblishment americano y estaba emparentado con los Roosevelt.

Welles ingresó en la carrera diplomática durante la primera guerra mundial, convirtiéndose rápidamente en especialista de asuntos latinoamericanos.

Fuera del Departamento de Estado, Sumner Welles formó parte del grupo fundador del Council on Foreing Relations o CFR en 1921, siendo uno de sus miembros más distinguidos hasta su muerte en1961. (16)

Como hemos dicho en otros artículos pertenecientes a esta serie, publicados en este blog, el CFR es el "tanque pensante" más importante de EE.UU. y posiblemente del mundo: El mismo agrupa las 4,000 personas más influyentes del mundo político, financiero, académico e intelectual de EE.UU. Su misión ha consistido en diseñar básicamente –a veces de forma indirecta y, otras, directamente- la política externa del gobierno americano (y en consecuencia, la interna). (17)

Puede afirmarse que Welles ha sido uno de los miembros más conspicuos del CFR, participando en la creación de la Liga de naciones tras la primera guerra mundial, la Organización de naciones unidas tras la segunda, amén de ser uno de los diseñadores del mapa político del mundo de la segunda posguerra. (18)

En 1921, el secretario de Estado Charles Evans Hughes designa a Welles al frente de la División de asuntos latinoamericanos. En 1924, el presidente Coolidge lo envía a Honduras como mediador entre los partidos que se disputan el gobierno.(18)

Tan pronto como Franklin Delano Roosevelt asume la presidencia en 1933, asigna a Welles el cargo de secretario ayudante para asuntos latinoamericanos.(18)

Roosevelt jamás pudo designar a Welles como Secretario de Estado por la tremenda influencia política del secretario en funciones, Cordell Hull. Sin embargo, el presidente lo tendrá como su principal asesor en política exterior, dándole un protagonismo que resentirá el verdadero canciller Hull. Este devendrá en enemigo jurado de Welles y, finalmente, tendrá una entusiasta participación en su defenestración.

La cuestión cubana fue uno de los asuntos más apremiantes en política exterior que encontró Roosevelt al inaugurarse en la oficina oval.

Las pretensiones del presidente Gerardo Machado por aferrarse fraudulentamente en el gobierno cubano y el demoledor impacto del crack del 29 en la Isla -que deshizo los inmensos logros del primer gobierno de Machado- provocaron la crisis social que había sumido el país en la anarquía.

En Washington, el intenso lobismo de don Fernando Ortiz había llamado la atención del gobierno americano sobre la situación cubana. Roosevelt decide despachar entonces a Welles como su enviado especial dada su previa experiencia mediadora en Honduras y su conocimiento de la región, amén de su perfecto español.

La gestión diplomática de Sumner Welles en Cuba será de corta duración pero su onda expansiva llegará casi intacta hasta el momento presente.

Es cierto que Welles será el autor de la derogación de la enmienda Platt a la constitución cubana que “legalizaba” la prerrogativa norteamericana de intervenir militarmente en Cuba. (19)Sin embargo, la gestión de Welles sentó las bases de todo cuanto ocurrirá en la Isla a partir de 1933 hasta el momento presente.

Welles llegará a Cuba el 8 de mayo de 1933 y le prometerá inicialmente a Machado el apoyo norteamericano. Sin embargo, Welles actuará literalmente como un gobernador interventor, pasando por encima a la autoridad presidencial, lo que provocará una fuerte reacción del presidente cubano. Finalmente, ambos hombres serán incapaces de llegar a un acuerdo y, como la soga se parte por su porción más débil, Welles forzará la salida de Machado en junio de 1931.(20)

Welles intentará llenar el vacío de poder con la fugaz presidencia de Carlos Manuel de Céspedes. Sin embargo, este será depuesto apenas 2 meses después de su juramento por la llamada "revuelta de los sargentos" que, orquestada por el propio Welles.

Al decir del poeta Lorenzo García Vega , la “revuelta de los sargentos” le dio la entrada a la “chusma” al gobierno y al ejército cubano, inaugurando una era superlativa de corrupción a todos los niveles de la superestructura política dominada por la violencia y el gansterismo político. Este proceso fue el que preparó el advenimiento de Fidel Castro, el producto supremo de la violencia y la corrupción política.(21)

Welles le dio a Batista (el “mulato lindo” que, según las malas lenguas, resultaba irresistible al enviado de Roosevelt) (22) el papel de “hombre fuerte” de la política cubana durante el próximo cuarto de siglo, lo que, en última instancia, propiciará el advenimiento del régimen de Fidel Castro.

Igualmente, Welles será también quien facilite la entrada al Departamento de Estado a William Wieland, la cabeza visible de la trama que llevará a Castro a tomar el poder absoluto en Cuba.

Nadie en realidad sabe cómo Sumner Welles llegó a conocer al oscuro y equívoco reportero Guillermo Montenegro Wieland, pero existen oscuros rumores sobre la relación entre ambos hombres.

Huelga decir que, todavía en la década de los 60, y por tres más décadas por venir, en general, dado el puritanismo reinante, existía el prejuicio muy generalizado de que cualquier funcionario del gobierno con “desviaciones sexuales” podía ser objeto del chantaje o la seducción por parte de agentes enemigos, representando, por tanto, un “altísimo riesgo” para la seguridad.

Aunque, para ser justos, hay que reconocer que todos seres los humanos somos débiles y los heterosexuales son tan proclives al chantaje o la seducción sexual como los homosexuales o quizá más aún, como lo demuestra la historia.

Ahora bien, entre las calumnias preferidas para iniciar una intriga contra cualquier enemigo o competidor político estaba la acusación de comunista y/o homosexual. Sobre todo, desde la década de los 50, existirá el prejuicio generalizado sobre la relación sine qua non entre ambas “condiciones”.

Wieland, acusado de “riesgo a la seguridad” será consecuentemente objeto de sospechas sobre sus tendencias tanto ideológicas como sexuales. Por esa razón, gran parte de la investigación del subcomité senatorial para la seguridad interna o SISS se centró en la vida personal de Wieland.

El SISS había recibido testimonios de que Wieland era el "preferido" (fair-haired boy dicen las transcripciones en inglés, que, en este caso, resulta más bien peyorativo) de Sumner Welles en La Habana, quien le habría ayudado a obtener su trabajo con la AP y habría sido determinante en su ingreso en el Departamento de Estado en 1941.

J.G. Sourwine, jefe consejero del SISS por muchos años, se empeñó en averiguar el carácter de las relaciones de Wieland con el exsubsecretario de Estado, Sumner Welles, cuya homosexualidad le había obligado a dimitir en 1943:

Weiland negó de principio a fin que fuera el "preferido" de Welles.

Sr. Sourwine: ¿Usted tiene conocimiento de cualquier persona que se refirió a usted como "preferido" (fair-haired boy ) de Sumner Welles en La Habana?

El Sr. Wieland: No, señor.

El Sr. Sourwine: Se ha declarado que a Ud. se le conoció... como funcionario del gobierno, ¿está usted consciente de que la desviación sexual y la homosexualidad, especialmente entre los empleados, se considera como un problema de seguridad muy especial?

El Sr. Wieland: Sí, señor...

El Sr. Sourwine: ¿Alguna vez ha estado usted involucrado con este problema de alguna forma?

El Sr. Wieland: No, señor. (23)

Homofobia dominante aparte, lo confuso era que el relato de Wieland sobre la frecuencia de sus contactos con Welles cambió sensiblemente entre el comienzo y el final de su testimonio.

En su primera comparecencia ante el SISS, Wieland testificó que había estado sólo en "una o dos" cenas en las que Welles estuvo presente y había entrevistado a este "una o dos veces". Este relato cambió substancialmente a su regreso ante el Subcomité. De hecho, cambió radicalmente entre el comienzo y el final del testimonio del segundo día:

Senador Dodd: ... Mi recuerdo es que usted dijo que lo entrevistó (a Welles) una vez o dos veces con otros periodistas. ¿Se acuerda de eso?

Sr. Wieland: No, señor. Creo que dije que lo vi de vez en cuando en su oficina. Podría haber sido un par de veces a la semana, en realidad...

Senador Dodd: Debo decirle que hay gente que asegura que usted lo veía todo el tiempo y que usted era su amigo íntimo, que se jactaba de su amistad... esas personas han dicho que usted lo conocía muy bien... y todo el mundo en La Habana que conoció Welles era muy consciente de ello en aquellos momentos.

Sr. Wieland: Señor, yo hablé con el señor Welles, como he dicho, en una serie de ocasiones como periodista. Él siempre fue muy amable y atento...

Senador Dodd: He entendido que usted ha dicho que no tenía más que un conocimiento casual (con Welles)... Recuerdo las declaraciones hechas bajo juramento por otras personas que estaban en La Habana en aquellos momentos y me da la impresión de que, efectivamente, usted le conocía muy bien y que no era ningún secreto...

Sr. Wieland: No era ningún secreto no señor, eso es completamente cierto ...(24)

En octubre de 1933, habiendo “estabilizado” la situación de la Isla, Sumner Welles regresaró a Washington.

Según algunos, Welles no sólo le legará la embajada norteamericana en Cuba a Jefferson Caffery, quien, hasta el momento había fungido como vicesecretario de Estado norteamericano. También le cederá a su “preferido” William Arturo Wieland Montenegro. (1)

A Caffery, le perseguirá la “maldición” de Welles y, durante su estancia en La Habana será acusado repetidamente de “perversión sexual”. (1)

Según ciertas fuentes, Caffery se rendirá ante los, al parecer, irresistibles encantos de Wieland y sostendrá un intenso romance durante todo su período de embajador en Cuba, convirtiendo la embajada norteamericana en centro de escándalo de la Habana de entonces. (25)

En 1937, Caffery terminará su misión en Cuba y regresará a Washington. Sin embargo, parece ser que Wieland no perdió su condición de “fair-haired boy”.

Pocos meses después de la partida de Caffery, Wieland es expulsado del Havana Post por plagiar historias de la Associated Press. (26)

Sumner Welles -ahora encumbrado como subsecretario de Estado norteamericano y principal figura de la política exterior norteamericana- llevará a su “preferido” de la Habana como suvenir a Washington. (25)

Moviendo influencias, Welles situará a Wieland –ahora sólo William- muy cerca de sí, como reportero para cubrir el Departamento de Estado. Wieland comenzará así a trabajar nada menos que en la Associated Press, que no mostrará el más leve resentimiento por el pasado plagiario de su flamante adquisición. (26)

Sin embargo, la estrella de Sumner Wells se verá acosada por toda una serie de escándalos que estremecerán Washington.

La fuerte influencia de Welles sobre el Departamento de Estado había provocado la escisión de los funcionarios del mismo en dos facciones, una fiel al secretario de Estado, Cordell Hull y, la otra, afecta al subsecretario Welles. Hull, aunque camarada de Welles en el Consejo en relaciones exteriores (Council on Foreign Relations o CFR), siempre vio a este como un enemigo político

De hecho, Welles será también responsable de que el Departamento de Estado sea inundado e influenciado fuertemente por el CFR -tanque pensante que comenzó a ser fuertemente financiado principalmente por la Fundación Rockefeller- el cual, a partir de estos momentos, se convertirá en el centro desde donde se diseñará la política exterior norteamericana. (17)

Bajo Welles, igualmente, si creemos los ataques contra su persona, ingresará un importante grupo de gays con tendencia de izquierda que promoverán el acercamiento a la URSS y los comunistas en general.

Ahora bien, supuestamente, en 1940, de regreso del funeral de William Bankhead, el Presidente de la Cámara de representantes, Sumner Welles, bajo el efecto del alcohol y los barbitúricos, acosó sexualmente a varios camareros afroamericanos del tren donde viajaba.

El secretario de Estado, Cordell Hull, ya sea por puritana indignación, venganza o como parte de la intriga, despachó al embajador William Christian Bullitt, Jr., persona de confianza de FDR pero enemigo acérrimo de Welles (27) para que le informara al presidente sobre los “hechos” del tren. Sin embargo, Roosevelt desestimará sus acusaciones y hasta lo despedirá de su cargo.

Pero, Bullitt no cejará en su empeño y, personalmente, comenzó una campaña de intrigas que acosarán la figura política de Welles el resto de su vida. (28)

Otros aseguran que Welles no pudo refrenar su conducta indecorosa –de hecho, el resto de su vida se vio envuelto en varios escándalos del mismo corte- aun cuando el propio Roosevelt le había asignado guarda espaldas y agentes del FBI para controlarlo. (29)

Aún así, Welles participará durante 1942 en el Comité Asesor de Política Exterior de la Posguerra del Departamento de Estado, que se ocupará de diseñar el mapa del mundo que surgiría después de finalizada la guerra. (30)

En medio de la tormenta política y mediática que lo perseguirá, en1941, parece ser que Sumner Welles logrará ingresar a su protégé William Wieland en el servicio exterior, como hemos dicho, pasando por encima de todos los procedimientos establecidos y sin siquiera él mismo conocer bien los orígenes del mismo.

Ahora bien, el informe del Subcomité senatorial para la seguridad interna o SISS subraya que: “es interesante que el Sr Wieland hubiera jurado su cargo dos días antes de llenar el formulario de solicitud de empleo en el Departamento de Estado.”

Wieland había sido propuesto para un trabajo en la embajada americana en Brasil por su conocimiento del portugués, aunque carecía de toda calificación para el cargo

Sin llenar la solicitud de empleo ni pasar examen ni siquiera la imprescindible verificación de antecedentes, Wieland simplemente juró su cargo, 2 días después, llenó el formulario y partió apresuradamente a cubrir su flamante cargo. (31)

“Por razones inexplicables, la solicitud y la entrada del Sr. Wieland en el Departamento de Estado estuvieron marcadas por una urgencia inusual, como si alguna persona o personas estuvieran muy ansiosos por obtener para él un aumento de casi el 100 por ciento de su salario. Esta premura fue tal que las precauciones normales de chequeo fueron ignoradas. En el formulario de su solicitud, que llenó el 4 de junio de 1941, no existía ninguna disposición para que declarara su antiguo nombre, Guillermo Arturo Montenegro, el que había adoptado cuando su madre contrajo un nuevo matrimonio tras la muerte de su padre.”(26)

Otra de las cosas que llamaron la atención de los senadores del subcomité fue el formulario de solicitud de ingreso al Departamento de Estado que llenó Wieland estaba marcado con la extraña especificación de que “no es necesario certificado de nacimiento”.(32) Wieland jamás había podido siquiera entregar un certificado de nacimiento válido, apareciendo en distintos épocas y lugares con nombres y alias diversos.

Con inusitada urgencia, Wieland será despachado Brasil como agregado de prensa sin las calificaciones mínimas de su cargo y con un desmesurado sueldo que escandalizará a sus colegas.(33)

En el informe sobre la Seguridad interna del Departamento de Estado, se menciona el caso de Wieland como el más destacado en cuanto a la violación de los procedimientos de ingreso:

(Wieland) Fue nombrado sin ningún tipo de control de seguridad. Su nombramiento fue hecho efectivo antes incluso de llenar cualquier forma de una aplicación, falsificando su solicitud de empleo por omisión. Al llenar luego un formulario de ampliación de la historia personal, falsificó por omisión directa de datos. (34)
Wieland, casualmente, entró a trabajar en el Departamento de América Latina bajo la dirección Lawerence Duggan -miembro del Council on Foreign Relations (CFR) como Welles- que, tiempo después, fue acusado de agente del KBG soviético. (Duggan, coincidentemente, "se cayó" por una ventana de un hotel de Manhattan en día que debía comparecer para testificar ante un comité investigador del Senado en 1948.) (35)

El SISS descubrió que, "como connotado protégé de Sumner Welles, Wieland "ganó" cuatro promociones en nueve meses".(36)

Al parecer, Welles tenía gran premura por poner a su "fair-hairy boy" a buen recaudo. Los ataques a su persona -debidos en gran medida por su conducta realmente indecorosa, homofobia aparte- comprometieron grandemente su posición en el Departamento de Estado y el propio gobierno de del presidente Roosevelt. Este se vio finalmente obligado a aceptar la renuncia de su principal asesor político en 1943. No obstante, Welles, desde el CFR, continuará siendo uno de los principales estrategas de la política exterior norteamericana hasta su muerte.

A la renuncia de Welles, Wieland estará a salvo en la embajada americana de Río de Janeiro. Sin embargo, a estas alturas, aparecerá uno de sus más acérrimos enemigos, el embajador William Douglas Pawley.

Pawley fue pionero de la aviación en Cuba y China (fundador de los Tigres Voladores), empresario global, diplomático en el Perú y Brasil, asesor de los presidentes Roosevelt, Truman, Eisenhower y Nixon; uno de los arquitectos de la política encubierta de EE.UU., golpista contra los gobiernos de Guatemala y Cuba, agente encubierto de la CIA, organizador de los exiliados cubanos para la invasión de Bahía de Cochinos, crítico del presidente Kennedy, amigo de Clare Boothe Luce, del director de la CIA Allen Dulles, del director del FBI J. Edgar Hoover, del secretario de Estado George C. Marshall, del senador James Eastland y de varios dictadores extranjeros. Pawley era uno de los nombres más destacados de la lista de testigos para las audiencias del senado sobre el asesinato del presidente Kennedy en el momento en que, según la versión oficial, decidió suicidarse.(37)

Durante las audiencias del SISS entre 1960 y 62, William Pawley será uno de los principales acusadores de Wieland en el caso de la “pérdida de Cuba”, reproduciendo el papel que él mismo había jugado diez años antes durante las investigaciones sobre la “pérdida de China".

William Pawley, informó a Eisenhower y al Departamento de Estado sobre las actividades izquierdistas de Wieland. Pero, sus advertencias fueron ignoradas.

El propio Pawley escribió:

...después de haber estado en Río de Janeiro durante unos meses, llegué a tener cada vez más la opinión de que (El agregado de prensa en nuestra embajada fue William A.) Wieland no estaba llevando a cabo sus funciones de una manera que no me pareció, para ser adecuado, en el mejor interés de los Estados Unidos. Después de tratar de obtener medidas correctivas y en su defecto, pedí su traslado. (38)
Para sorpresa de Pawley, Wieland, en cambio, fue sorpresivamente promovido y enviado a Bogotá en 1948, reconociéndose como uno de los intocables del Departamento de Estado. (38)

A poco de comenzar su trabajo diplomático en Bogotá, los destinos de William Wieland y Fidel Castro “coincidirán”.

En abril de 1948 será cuando Castro se inicie como agente provocador internacional al participar en el asesinato del líder popular Eliécer Gaitán y cooperar activamente en la instigación del “bogotazo”, uno de los acontecimientos más importantes en la historia de Colombia. Y, en el mismo, William Richard Arthur Wieland Montenegro desempeñará nuevamente uno de sus más turbios papeles.

(Continuará)

…………………………….

NOTAS

FOTO: William Arthur Wieland y Benjamin Sumner Welles

1. Eric Paul Roorda, McCarthyite in Camelot: The “Loss” of Cuba, Homophobia, and the Otto Otepka Scandal in the Kennedy State Department (pages 723–754) en Diplomatic History © The Society for Historians of American Foreign Relations (SHAFR).September 2001 Volume 31, Issue 4 http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/diph.2007.31.issue-4/issuetoc

2Leer John Earl Haynes, Harvey Klehr, and Alexander Vassiliev; Spies: The Rise and Fall of the KGB in America, Yale University Press: New Haven, CT, 2009, ISBN 978-0-300-16438-1, 548,

3 FDR and the Soviet Union; The President’s Battles over Foreign Policy by Mary E. Glantz, February 2005 Modern War Studies Cloth ISBN 978-0-7006-1365-6,

4http://spectator.org/archives/2002/02/11/the-demolition-of-franklin-roo y http://whatreallyhappened.com/WRHARTICLES/pearl/www.geocities.com/Pentagon/6315/fdr.html

5 The Institute of Pacific Relations and the Betrayal of China en http://www.dcdave.com/article5/120207.htm

6 John F. Kennedy: The President's News Conference http://www.presidency.ucsb.edu/ws/index.php?pid=9460#ixzz1qQdUBqOf

7 En STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, p. 99 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num

8 .(En STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, p. 99 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num

9 En Milestones in William Arthur Wieland's Life en http://www.miamiherald.com/2009/01/02/834781/milestones-in-william-arthur-wielands.html

10 Latin American Political Yearbook, Volume 5 By Robert G. Breene, Jr., Robert G. Breene p. 213 http://books.google.com/books?id=67EoU5ImPqgC&dq=%22William+Arthur+Wieland%22&q=Wieland#v=snippet&q=Wieland&f=false

11 ) Latin American Political Yearbook, Volume 5 By Robert G. Breene, Jr., Robert G. Breene p. 214 http://books.google.com/books?id=67EoU5ImPqgC&dq=%22William+Arthur+Wieland%22&q=Wieland#v=snippet&q=Wieland&f=false

12 En STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, p. 99 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num

13 ) Latin American political yearbook, Volume 5 By Robert G. Breene, Jr., Robert G. Breene. Latin American News Syndicate, 2004. P-215

14 En STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, p. 102 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num

15 Secret Affairs: Franklin Roosevelt, Cordell Hull, and Sumner Welles by Professor Irwin Gellman Johns Hopkins University Press, Mar 1, 1995 P 341 y ss.

16 http://www.nndb.com/org/505/000042379/

17 Ver en los archivos de este blog LA CONSPIRACIÓN CUBANA (OCHO) EL COUNCIL ON FOREING RELATIONS (CFR) en http://havanaschool.blogspot.com/2011/09/la-conspiracion-cubana-ocho-el-council.html

18 Sumner Welles, Postwar Planning, and the Quest for a New World Order, 1937-1943 By Christopher D. O'Sullivan http://www.gutenberg-e.org/osc01/index.html

19 En, Sumner Welles in Cuba, St. Petersburg Times, March 22, 1935 p. 4http://news.google.com/newspapers?nid=888&dat=19350322&id=_jhPAAAAIBAJ&sjid=BU4DAAAAIBAJ&pg=4443,4233079

20 http://www.historyofcuba.com/history/machado.htm

21 En ¿Qué hacía el Arzobispo de La Habana leyendo 'Paradiso'? http://www.diariodecuba.com/cultura/11669-que-hacia-el-arzobispo-de-la-habana-leyendo-paradiso

22 http://babalublog.com/2009/10/did-the-u-s-smuggle-zelaya-into-honduras/

23 That Infernal Little Cuban Republic: The United States and the Cuban Revolution By Lars Schoultz http://books.google.com/books?id=37LopzbPotYC&pg=PA133&lpg=PA133&dq=Sumner+Welles'+fair+haired+boy+Wieland&source=bl&ots=vrFAtRDEJz&sig=l3tW4iNw81V8WYF8wUUvJ-16QUU&hl=en&sa=X&ei=7kb8T6fxOqbp6wGa7aTNBg&sqi=2&ved=0CEoQ6AEwAQ#v=onepage&q=Sumner%20Welles'%20fair%20haired%20boy%20Wieland&f=false

24 Latin American Political Yearbook, Volume 5 By Robert G. Breene, Jr., Robert G. Breene P. 216 http://books.google.com/books?id=67EoU5ImPqgC&pg=PA215&lpg=PA215&dq=Sumner+Welles'+fair+haired+boy&source=bl&ots=K8BQ1phvOf&sig=k1G7KN3q_q4W24nB6jz551dm7_U&hl=en&sa=X&ei=aUD8T4LeOqO36wGX1fjYBg&sqi=2&ved=0CEQQ6AEwAA#v=onepage&q=Sumner%20Welles'%20fair%20haired%20boy&f=false

25 Criminal Action Against a Once Friendly People and Nation by Oswaldo F. Hernandez http://www.amigospais-guaracabuya.org/oagoh001.php

26 En STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, p. 99 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num

27 http://www.democraticunderground.com/discuss/duboard.php?az=view_all&address=389x1713154a

28 http://findarticles.com/p/articles/mi_m2751/is_n52/ai_20852435/?tag=content;col1

29 http://www.reformation.org/welles-confidential-magazine.html

30The Invisible Government by Dan Smoot, P. 8 http://www.munseys.com/diskfive/ingo.pdf

31 En STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, p. 98 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num=i

32 En STATE DEPARTMENT SECURITY, THE CASE OF WILLIAM WIELAND, p. 98-99 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num=i

33 State Department Security: The Case of William Wieland", 1962 P IV http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?id=uc1.%24b643336;page=root;view=plaintext;size=100;seq=5;num=i

34 State Department Security: The Case of William Wieland", 1962 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?id=uc1.%24b643336;page=root;view=plaintext;size=100;seq=5;num=i

35 Traitors and Treason By Robert W. Pelton. Ed Infinity publishing.com, PA. 2003. P. 195 http://books.google.com/books?id=AM73_etFKn0C&printsec=frontcover#v=onepage&q&f=false

36 STATE DEPARTMENT SECURITY p. 100 http://babel.hathitrust.org/cgi/pt?view=plaintext;size=100;id=uc1.%24b643336;page=root;seq=5;num=i

37 MORE RUTHLESS THAN THE ENEMY: The Dark Diplomacy of Ambassador William Douglas Pawley by David Price http://williampawley.blogspot.com/2009/12/chapter-1-sunset_12.html

38 Why the Communists are Winning as of 1976...and how they lost in 1990 by William D. Pawley & Richard R. Tryon en http://www.gratisbooks.com/pchapdet.php?chapter_id=32920